Para no olvidar…

Hoy escribo para no olvidar lo que vivimos ayer. No fue nada del otro mundo (por eso podría olvidarlo) pero fue bonito. Mi hija ya tiene 2 años y 7 meses. En el tema de la crianza bilingüe vamos, creo yo, más o menos bien, quiero decir, los frutos sí se ven, ella puede armar frases cortas en inglés y me entiende todo pero inevitablemente el español predomina, tiende a expresarse más en esta lengua, le es mucho más espontánea, mientras que con el inglés me toca ser mucho más intencional. Igual hoy no voy a escribir sobre eso pero era importante hacer este pequeño contexto porque a la final mi experiencia de crianza bilingüe con Salo es lo que en gran parte define la esencia de este blog y el porqué.

Ahora sí, entrando en materia: hace ya varias semanas que Miguel regresó al trabajo presencial pero solo 2 días a la semana. Yo, tras una nutrida y amplia experiencia con el tema de la repostería, -haciendo no solo los ponqués de cumpleaños en las fechas especiales para mis seres queridos sino también innovando un poco más con cupcakes (bueno… sin la cobertura) y un exquisito pan de banano que repetí como 3 veces porque de verdad me encantó-, comencé a tenerme confianza en la cocina más allá de ese mundo dulce y aprendí a bandearme con Salomé sola durante el día. Es decir, no solo hacerme cargo de ella, cuidarla y demás que pues es como lo básico, sino también hacer almuerzo e incluso ser un poco rápida o no tan lenta como antes… lograr que me rinda el tiempo porque pues… la verdad no es que nos quedemos todo el día en la casa sino que salimos a diferentes actividades por acá cerca y, lo mejor de todo, nos movilizamos en bici.

Ayer, sin embargo, fue distinto, ayer me dejé ganar deliberadamente por la locha: no hicimos mayor cosa y opté por almorzar afuera. Pero también, dentro de esa locha deliberada decidí que por la tarde iríamos a Eucaristía. Pasa que el componente de la fe en Dios dentro de la crianza de mi hija para mí es un aspecto muy importante, sin embargo en eso sí tal vez no he sido tan intencional. Por Salo quiero aprender más y mejor sobre mi fe (religión católica) y vivenciarla para así mismo poder transmitírsela. Descubrir que los niños tienen un gran potencial religioso desde muy chiquitos para mí fue como “wow!!! tengo que alimentar e incentivar su fe”… y ahí vamos. Tiene muy claro quién es Jesús (“Yisus”) y lo reconoce en sus diferentes “versiones” es decir imágenes reales o dibujos que lo representan, creo que eso es algo innato en ella, y también ya más o menos está aprendiendo sobre God -eso sí se lo he tratado de enseñar yo-. También ahora anda diciendo, “we need to pray” cuando ve algo alusivo a Jesús como la cruz en la TV o un librito de oraciones que hace rato le compró Miguel. También nos gusta, aunque hemos perdido un poco la costumbre, orar y agradecer por nuestros alimentos cuando nos sentamos a la mesa y es algo que ella a veces pide. Pero.. el tema de ir a misa digamos que era una asignatura pendiente porque pues… sí, la verdad casi no tenemos el hábito de ir o ps practicamente nunca vamos independientemente del contexto pandemia y es ahí donde digo que como familia nos hace falta vivir más nuestra fe… la primera y única vez de Salomé en Eucaristía fue el año pasado cuando conmemoramos 2 años de fallecido de mi papá, pero ahí mi chiquita solo tenía un año y nueve meses y lo único que hizo fue correr a sus anchas por la parroquia todo el tiempo incluso medio gritando de felicidad y conmigo detrás. Ahora la cosa cambia/cambió y digamos que me dio como “afán” de que entendiera un poco el caracter sagrado de la Eucaristía y el tema del respeto y estas cosas porque la habían escogido como pajecita para el matrimonio de un cuñado y pues… me preocupaba el factor quietud que ps era bastante probable que fuera algo difícil de lograr dada la edad de la niña y por eso quería llevarla a misa para que se fuera familiarizando un poco con el rito. Esto fue hace un par de semanas, me entró el afán de hacer esto unos días antes del matrimonio y si bien terminamos en misa en la parroquia donde reposan los restos de mi papá, en el proceso de mirar a qué iglesia íbamos tuve un acercamiento con la Parroquia que nos corresponde por el sector donde vivimos y quedé con ganas de ir a conocer porque pues… la verdad nunca habíamos ido en el tiempo que llevamos de casados y viviendo aquí, además el párroco tiene una presencia activa en redes y pinta muy interesante.

Entonces pues… ayer por la tarde fuimos a misa a la parroquia de acá cerca. En las últimas semanas Salo ha asistido a 3 Eucaristías: la de calentamiento previo días antes del matrimonio, la del matrimonio como tal y la de ayer. Aunque pues el matrimonio en últimas no cuenta y podría decirse que el intento de preparación fue en vano porque terminó quedándose dormida y no llegó a ser pajecita… se despertó al momento de la comunión. Igual pues… sí voy logrando que poco a poco entienda el caracter sagrado de la Eucaristía. Yo no espero que se quede quieta como una estatua ni que no hable, pero hago lo que puedo por tratar de ayudarle a entender… para ser honesta hemos tenido nuestros momentos en que ella se desespera y termina en llanto/berrido y yo termino tapándole la boquita por reducir un poquito el volumen de su desborde emocional mientras le digo en el oído que en la casa de Dios guardamos respeto y silencio y ponemos atención al padre… lo del “silence” es algo que ya más o menos se le quedó aunque obvio le cueste cumplirlo a cabalidad. De todas formas le doy libertad de movimiento en la medida de las posibilidades… por ejemplo ayer, me dijo varias veces “I want to watch the man” y la dejé… se refería al músico que amenizaba la misa con su guitarra y su voz (mi hija tiene una gran inclinación hacia la música), el problema era que intentó sentarse justo como en la tarima donde estaba la silla del Padre para desde ahí ver al músico y ahí sí NO la dejé… de hecho, cuando hice la fila para comulgar y dejé que Salo se quedara viendo al músico me di cuenta de que cada que se pasaba por ese lado del altar quedaba grabado en la transmisión en vivo de la Eucaristía por Facebook… (ups!)

Una idea que he tenido en mente y al final se me olvida es la de presentarle a mi hija el templo o la parroquia en general, sea esta o cualquier otra. Por ejemplo ayer recién entramos se fijó en las figuras religiosas que habían en la parte de atrás… y me hubiera gustado acercarla y que las contempláramos juntas, decirle quiénes eran, etc… lo mismo el altar, que lo podamos recorrer cuando no haya misa, contarle allí qué se celebra, etc., pero bueno, esta vez se me pasó. De esta parroquia en particular me llamó la atención que el altar como tal, la mesa donde el padre oficia la misa es una mesa cuadrada casi en la mitad de la parroquia o al menos al alcance de todos… me pregunto sí esa disposición fue idea del párraco o cómo fue y por qué… es como si quisiera acercarse más a los fieles y al rito que allí se celebra.

Y bueno, eso a grosso modo dentro del tema religioso. Por otro lado está el antes y el después de haber ido a misa. Resulta que esta parroquia está al lado de o más bien dentro, en la esquina de un parque… llegamos con tiempo en el carro y llevé a Tobby porque pues… le hacía falta su salidita, entonces antes de la misa tuvimos un ratico de parque, Tobby hizo lo suyo y Salo resultó metiéndose a una clase de baloncesto. Niños grandes (como de 10 años para arriba) en entrenamiento y con sus balones… Salo por ahí cogió uno, intentaba lazar al aro, también medio hizo los ejercicios de calentamiento que proponía el profesor, etc. Este primer momento fue medio flash porque pues llegamos con tiempo pero tampoco de sobra entonces no nos demoramos mucho. Luego, después de la misa, ahí sí me relajé y dejé que estuviera más tiempo ahí en la cancha, lo único era que ahí ya estaban como en modo partido y podía ser un poquito peligroso entonces ps estuvo jugando con un balón y tratando de rebotarlo pero fuera de la cancha conmigo ahí pendiente de ella. Luego fueron ejercicios de estiramiento y también ahí medio copió algunos, de hecho fue muy bonito porque el profe le habló como si en serio fuera parte de la clase como “a ver, Salomé, tal cosa” jejeje y en general quedaron matados. Tuvo sus ratos en que se intentaba sentar en el balón y me pareció tan lindo… estaba que le sacaba la foto pero ps obvio no aguantaba tanto ahí sentada y al final ni saqué el celu, solo disfruté del momento con mis 5 sentidos y espero que la vivencia no se me olvide. Creo que volveré… me gusta la idea de adquirir el hábito de ir a misa los miércoles con Salo y de paso, sea a modo de juego o quizá eventualmente a modo de clase real, que la niña se pegue su bañito de baloncesto…

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